
El proceso evolutivo que ha vivido la música del arpa llanera en Venezuela data desde el siglo XVIII, época en que el arpa llegó con los españoles y pasó a manos de criollos, indios y negros. De esta época tenemos algunas referencias históricas y etnográficas que nos sitúan básicamente en el contexto social en que fue ejecutada esta música. Por referencia de algunos historiadores tales como Benjamín Yépez*, sabemos que en el siglo XVIII se ejecutaban diversos tipos de danzas de procedencia española y europea y que actualmente se ejecutan pasajes, golpes y corridos. Sinembargo sólo a partir del momento en que se inicia la realización de grabaciones y discografía tenemos un documento sonoro palpable sobre el cual elaborar un estudio histórico de la evolución musical del arpa llanera así como una diferenciación de estilos y tendencias desde aquel entonces hasta nuestros días.-Importancia de las grabaciones para establecer la Historia del Joropo como una forma de escritura, a la manera del Jazz.La Historia del Joropo a la manera del Jazz, se encuentra escrita en la discografía, desde las primeras grabaciones y la memoria oral que tenemos de él desde 1942 cuando empiezan a salir los primeros discos de Ignacio Indio Figueredo, Alfredo Tenepe, Omar Moreno, Armando Guerrero, Nerys Torrealba en piezas instrumentales ó acompañando a cantadores como Angel Custodio Loyola, Eneas Perdomo, José “Catire” Carpio, Jesús Moreno, Francisco Montoya, Pedro Rodríguez, Juan del Campo, José Vicente Rojas, Pedro Emilio Sánchez, etc. Desde entonces podemos ver el proceso tanto musical como comercial que ha ido transcurriendo con esta música. El Joropo tanto como el Jazz ha sido una música que se grabó y se transformó de una forma rural a una forma urbana, a la manera del blues, que siendo originalmente un canto campesino con raíces ancestrales en música de trabajo y de esclavos, derivó luego hacia un comentario y una forma de variación de alta complejidad musical.El Joropo se inicia entonces como una música rural, de origen campesino, ejecutado y bailado en fiestas familiares, campestres y pueblerinas. El Joropo es una expresión de arte popular en permanente evolución, que involucra poesía, canto, música y danza en un sistema ó lenguaje de creatividad improvisatoria sobre estructuras establecidas y parámetros determinantes de estilo.El Joropo llanero está circunscrito en sus orígenes campesinos básicamente a la región comprendida entre el piedemonte andino de Colombia, desde Villavicencio y las llanuras de San Martín, abarcando los departamentos del Meta, Vichada, Casanare y Arauca en Colombia, hasta los Estados de Apure, Guárico, Cojedes, Barinas y Portuguesa en Venezuela, es decir, toda la cuenca central del Orinoco. Sinembargo es notable el reciente desarrollo y difusión de esta música hacia otras regiones.La instrumentación básica habitual es el clásico trío de arpa ó bandola (considerados como “instrumentos mayores”), cuatro y maracas, además de la reciente incorporación del bajo eléctrico al conjunto llanero. El Joropo (ó “Guafa” como dicen los llaneros), se caracteriza por un sistema de estructuras formales fijas, cristalizadas a lo largo de la historia a partir de canciones y danzas tradicionales que se erigieron en formas musicales, al ceder su espacio melódico a variantes en la letra, o al perder la letra para convertirse en formas puramente instrumentales. El desarrollo constante y la improvisación de diferentes figurajes o variantes del material melódico y acompañante es una característica esencial del Joropo. Tanto en el registro instrumental como en el vocal, podemos observar la creatividad permanente de los músicos.

Los copleros improvisan versos en rimas diferentes sobre modelos melódicos casi siempre preexistentes, contando sucesos históricos ó costumbristas, o refiriéndose a eventos y personas de la fiesta; los instrumentistas a su vez aportan variantes más significativas a los patrones establecidos, inventando nuevos gestos expresivos en una incesante búsqueda de sonoridades que trasciendan las fronteras de lo conocido tradicionalmente. Podemos decir que las formas estructurales que la Historia fijó, sirven de base para el desarrollo de un gran arte de la improvisación y de la variación instrumental y vocal. Esta manera de improvisar se ve enmarcada por parámetros estilísticos en constante evolución, pero existen articulaciones básicas del lenguaje que son invariables, pues constituyen los fundamentos del funcionamiento y definición de las estructuras. Los Golpes llevan letras en versos octosílabos donde se suele destacar el ”ethos” desafiante y guerrero de los llaneros: desde lo “recio altanero”, lo heroico, lo patriótico, la tradición, el amor a la tierra y las raíces, la defensa de la identidad, los elementos costumbristas o regionales como nombres de animales o de plantas características, hasta la épica bolivariana y la hermandad colombo-venezolana.La temática de sus letras hace alusión a la vida del campo, los quehaceres del llanero, las faenas del trabajo, la reciedumbre de los hombres enfrentados a los elementos de la naturaleza llanera y a la crudeza de la supervivencia, los paisajes, hasta los aromas del campo son temas de canciones, pero también se destaca el elemento regionalista, el orgullo y el amor por su tierra y su identidad llanera, el deseo de preservación de su idiosincracia y en algunos corridos, temas de la épica popular, desde héroes musicales (Quirpa) hasta héroes históricos (Dumar Aljure).
En los pasajes son más frecuentes los temas bucólicos amorosos o de espíritu nostálgico de lo llanero.Esto va ejemplificando una música de corte costumbrista, regionalista, descriptiva de las regiones llaneras y sus habitantes.Con el advenimiento de la discografía, esta música llega a Caracas, traída por Antonio Estévez, Freddy Reyna y Reynaldo Espinoza quienes “encontraron” a Ignacio Figueredo, reconocieron su valor y lo difundieron. Si bien, él a su vez aprendió de su padre Francisco Pancho López, quien también procedía probablemente de una interminable cadena de músicos y de tradiciones, el Indio Figueredo realizó las primeras grabaciones donde se empiezan a establecer y definir los principales Golpes llaneros, tales como la Chipola, la Kirpa, el Gabán, el Seis por Derecho, el Seis por Numeración, el Pajarillo, el Gavilán, el Carnaval, la Guacharaca, la Periquera, el San Rafael, el Zumba que Zumba y también fue compositor de innumerables Pasajes, entre los más conocidos “Guayabo Negro”, “Los Caujaritos”, “La India Maria Laya”, “Los Diamantes”, etc.El “Indio Figueredo” constituye por así decirlo, el “eslabón perdido” que nos une con aquella parte de la historia musical del arpa llanera en Venezuela, de la cual ya no tenemos referencias sonoras ni escritas en notación musical, sino meros datos históricos y etnográficos.



esta muy bacano este blog
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